sábado, 28 de febrero de 2009

Parte 3 y final. La más sosica.

El día siguiente tocaba salir para Abisko, un pueblecillo a una hora caracteristico por tener un gran parque natural. Allí teníamos otro alberge esta vez en una habitación de seis (en el anterior era solo para los dos). La sorpresa fue ver que los demás compañeros de habitación eran unos amiguetes de Umea. Sorpresa. Unas chicas de hongkong y una alemana. No sabiamos que venian y fue una grata coincidencia. Casualmente también volvían el día siguiento con nosotros así que el resto del viaje lo hicimos juntos.

Abisko es un pueblo un poco disperso. No tiene mucho que hacer. Se basa fundamentalmente en la reserva natural y está orientado al esquí de fondo. Actividad que obviamente practicamos y la cual, si bien me entretuvo un rato, me pareció sustancialmente aburrido. No tanto esforzado como esperaba sino aburrido. Pero bueno, fue interesante la experiencia.

Por su parte el parque natural era muy chulo también. Vease cañon:


















El día no dio mucho más de sí. Muchas horas andando en la nieve y mucho ski de fondo. Pero estuvo bien. Por el contrario el lunes día de vuelta fue un autentico coñazo. 9 horas de tren.

Ahora ya en Umea recuperando fuerzas perdidas y por desgracia empezando el curso con intensidad.

Os pongo algunas fotos.

2 comentarios:

Javier dijo...

Si ya lo decía yo, el ski de fondo es para maricas. A quien se le ocurre esa tontería?

alex dijo...

Con lo majicos questaban los perros!!

Mandame un par en un paquete, que con lo que ha nevado aquí, están heladas las sardinas en lata!