El día siguiente tocó diana a las 8:30. El plan por la mañana ir a ver el hotel de hielo. El plan por la tarde hacer trineos de perros. Y el plan por la noche sauna finlandesa.
El hotel de hielo está a unos 20 minutos de Kiruna, en un pueblecito llamado Jukkasjärvi. Se llega en bus. A efectos prácticos podemos considerarlo como un Iglú gigante. En este punto tengo que decir que junto al de hielo hay un hotel de verdad en el que dejas todas tus pertenencias y demás, por tanto sólo pasas una noche en el de hielo y luego te trasladas al otro. Así que solo necesitas el "pijama" especial.
El hotel consta de recibidor (donde hay una tipa cagandose en todo que lo único que hace es saludar a los visitantes), de bar perteneciente a Absolut, y de una especie de hall y de pasillos a los lados con las habitaciones. Bueno, básicamente se puede decir que todo es de hielo y como describirlo es complicado pues os pongo unas fotos:







Destaca como notas curiosas que dentro hace una temperatura constante de unos menos cinco grados. Pero yo diría que menos. Por otra parte, el hotel no se desmonta sino que dejan que se vaya derritiendo poco a poco. El material de construcción es hielo del rio, me explico. En marzo o así, cuando el rio está profundamente congelado cogen el hielo y lo guardan en un almacén todo el verano hasta el invierno siguiente. Lo montán y lo dejan morir. La cosa es que es más fácil conservar todo el hielo del rio que hacerlo. Hay que tener en cuenta que son unas moles de hielo de la leche.
No cabe duda de que es algo interesante. Pero tampoco cabe duda de que es una autentica tontería dormir allí. Para eso te sacas un colchón al raso y listo. Por que encima el hotelito no es precisamente barato. Pero bueno, está claro que viven de las visitas, no de las estancias.
Tras el hotel estuvimos viendo el pueblo pero no había nada. Solo 4 casas dispersas y poco más. Así que volvimos para Kiruna a descansar para los perrillos de la tarde.
A las 6 nos recogió el tipo en una furgoneta. El hombre era más bien parco en palabras pero cada vez que decía algo parecía que filosofaba. Era un tipo muy intenso y luego resultó ser un tipo muy duro.
Tuvimos la suerte de que los perros estaban contratados por cuatro personas (nosotros dos y otros dos más) pero llamaron diciendo que no podian ir así que finalmente fue tour privado. Nos llevó a una casa apartada de la ciudad, nos equipamos de montaña/nieve y fuimos a montar el trineo. Era grande, ibamos los tres en él. Tirado por 11 perros. Los perros monisisisisisisismos. Preciosos. Huskies guapisimos. Estaban en sus jaulas y cuando vieron al dueño y que los empezaban a sacar empezaron a ladrar para salir ellos. Todos querían salir a tirar. Más majicos....



El tour duró unas 3 horas y a mitad hicimos una parada para tomar algo. Tenían una tienda Sami (como las de los indios) montada en medio de la nada y la utilizaban para hacer un descanso y dar unas galletitas. Allí comprobamos de nuevo que el tio era muy profundo y que era muy muy duro. Nosotros nos sentamos y el hizo fuego. Cortó la leña y lo montó en cuestión de segundos. Luego puso agua a hervir con una especie de tetera metalica. La tetera fue puesta en medio del fuego con una rejilla. Pero no, no uso guantes. La puso a pelo. Con la mano desnuda en medio del fuego y no a demasiada velocidad. Flipante. Luego nos confesó también que alguna vez había dormir a la intemperie en pleno invierno (estamos hablando de menos 30 grados). Todo esto un tio que me recordaba al adivino de asterix y obelix pero en buena persona. En fin. El tipo en cuestión es este:

Al final con el trineo pasamos bastante frio. Por lo que al volver al hostal decidimos darnos una sauna (aquí hay saunas en todos lados). Sauna, ducha y a dormir como un niño.
Mañana Abisko.