Estás en casa, miras tu rutina para el día, preparas tus cosas, coges la mochila y te vas para el gimnasio. Como llevas ya unos cuantos días tampoco quieres perder mucho tiempo así que vas directo, no tienes ni que cambiarte. Subes las escaleras, te quitas el abrigo y el jersey, lo metes todo a la taquilla, coges el Ipod y los cascos y te dispones a correr como un campeón durante media hora y luego otra media de bici. Sacas el candado y cierras la taquilla. Dos segundos después te sientes desnudo. Sientes que algo falta en tí. Ipod, cascos, botella de agua... ¿que es? algo te falta. Te sientes vacio. Empiezas a preocuparte. Y 3 segundos después te das cuenta:Eres tonto. Y obviamente te preocupas. ¿Que demonios haces? Te has dejado las llaves del candado dentro de la taquilla...
La verdad es que me asusté. Pero bueno, recobré la calma y dije, bueno, no puedo hacer nada, vamos a preguntar a recepción.
Todo lo demás fue un paseo de rosas. Parece ser que ocurre a menudo. Me dieron una gran cizalla y me dijeron tu mismo. La verdad es que no pensé que se pudiera cortar un candado pero aquí está la prueba. El candado era el de interrail, es decir, consistente.
3 comentarios:
tont
Pobre candado de interrail TIFON, candados vascos coño, candados españoles... y una puta cizalla sueca lo ha matado...
pd: Peroquetonto (Con voz de Pablo al final del vídeo del tio al que dejaron solo en la estación de Venecia Mestre)
Cizalla 1 candado 0
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